Ruta Morada: documento del Círculo Feminista Estatal de cara a Vistalegre II

Ante la coyuntura histórica en la que se encuentra nuestra organización de cara a la celebración del próximo Vistalegre II, el Círculo de Feminismos presenta un documento político y otro organizativo con el objetivo de transversalizar los principios feministas éticos, organizativos y políticos en todas las iniciativas y propuestas de Podemos, tanto en su estructura organizativa como en sus líneas políticas y de acción institucional.
Puedes leerlo en: http://podemosfeminismos.info/ruta-morada/

Vistalegre II debe ser la oportunidad histórica para no seguir aplazando el feminismo como la causa siempre postergada; también debería conformar una organización despatriarcalizada que permita construir desde abajo, cambiando las prácticas y prestando atención a las formas. Debemos reconocer la potencia política del feminismo en este proceso de cambio político y los riesgos que conlleva no asumir esto para los objetivos políticos que compartimos. Evitar la instrumentalización del feminismo y garantizar su autonomía son horizontes que únicamente serán alcanzados cuando pongamos en entredicho las redes masculinas que siempre nos expulsan de la acción política.
Reconociendo que también los partidos políticos son espejos tanto de los avances como de las relaciones de poder que habitan nuestras vidas cotidianas, Ruta Morada es una propuesta para construir dentro de nuestra organización lo que decimos querer fuera: una organización igualitaria e inclusiva que reconoce el derecho a las identidades propias y, por tanto, respetuosa con la diversidad.
Una propuesta que es el punto de partida necesario para despatriarcalizar las propias estructuras institucionales, educativas, sanitarias, políticas, urbanísticas, mediáticas, etc., y cambiar el modelo productivo, liberándolo de la violencia estructural que lo acompaña y que ataca especialmente a las mujeres y a los sectores sociales y étnicos más desfavorecidos. Es una apuesta, por supuesto, por revertir las construcciones discursivas y materiales que en nuestra sociedad perpetúan los roles de género y fundamentan las violencias machistas y los feminicidios.
Debemos asumir la inclusión del enfoque de género y los principios políticos derivados de las luchas feministas como un reto que aportará a la construcción de una organización más fuerte, más plural y más democrática, en todos los principios y actuaciones del partido.

El feminismo pone el énfasis en las prácticas comunes y en las formas participativas; la popular consigna de “lo personal es político” apunta directamente a la idea de la forma de hacer en “lo privado” como importante para construir “lo público”. Trasladándose a lo organizacional, las prácticas y las formas del “adentro” determinarán un “afuera”. La práctica de propuestas feministas como la cooperación, la participación, la diversidad y la sostenibilidad de la vida tendrá un impacto verdadero en nuestra organización y en la sociedad.
Para convertirnos en el referente de los feminismos y ser un contrapeso real en el panorama político feminista, tenemos que ser democráticas, horizontales y contar con el movimiento feminista y los aportes de la academia en su pensamiento más crítico.