Home > Feminismo > Documento “Ruta Morada”
Ruta-Morada-Circulo
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Ruta-Morada

 

Índice

Documento político

  1. Radicalización democrática y justicia de género. Feminismos como propuestas políticas y teóricas
  1. Descentralización, territorialidad y plurinacionalidad
  1. Transversalidad e interseccionalidad de las políticas feministas

3.3.1 Los colectivos LGTBI: alianzas históricas desde luchas comunes

3.3.2 Hombres aliados con los feminismos

  1. Economía feminista, sostenibilidad de la vida

Documento organizativo

  1. Democracia feminista
  1. Círculo de Podemos Feminismos Estatal
  1. Creación de la Secretaría de Feminismos Interseccional
  1. Cooperación Intersectorial Feminista
  1. Transversalidad

 

Introducción

Ante la coyuntura histórica en la que se encuentra nuestra organización de cara a la celebración del próximo Vistalegre II, el Círculo de Feminismos presenta un documento político y otro organizativo con el objetivo de transversalizar los principios feministas éticos, organizativos y políticos en todas las iniciativas y propuestas de Podemos, tanto en su estructura organizativa como en sus líneas políticas y de acción institucional.

Vistalegre II debe ser la oportunidad histórica para no seguir aplazando el feminismo como la causa siempre postergada; también debería conformar una organización despatriarcalizada que permita construir desde abajo, cambiando las prácticas y prestando atención a las formas. Debemos reconocer la potencia política del feminismo en este proceso de cambio político y los riesgos que conlleva no asumir esto para los objetivos políticos que compartimos. Evitar la instrumentalización del feminismo y garantizar su autonomía son horizontes que únicamente serán alcanzados cuando pongamos en entredicho las redes masculinas que siempre nos expulsan de la acción política.

Reconociendo que también los partidos políticos son espejos tanto de los avances como de las relaciones de poder que habitan nuestras vidas cotidianas, Ruta Morada es una propuesta para construir dentro de nuestra organización lo que decimos querer fuera: una organización igualitaria e inclusiva que reconoce el derecho a las identidades propias y, por tanto, respetuosa con la diversidad.

Una propuesta que es el punto de partida necesario para despatriarcalizar las propias estructuras institucionales, educativas, sanitarias, políticas, urbanísticas, mediáticas, etc., y cambiar el modelo productivo, liberándolo de la violencia estructural que lo acompaña y que ataca especialmente a las mujeres y a los sectores sociales y étnicos más desfavorecidos. Es una apuesta, por supuesto, por revertir las construcciones discursivas y materiales que en nuestra sociedad perpetúan los roles de género y fundamentan las violencias machistas y los feminicidios.

Debemos asumir la inclusión del enfoque de género y los principios políticos derivados de las luchas feministas como un reto que aportará a la construcción de una organización más fuerte, más plural y más democrática, en todos los principios y actuaciones del partido.

El feminismo pone el énfasis en las prácticas comunes y en las formas participativas; la popular consigna de “lo personal es político” apunta directamente a la idea de la forma de hacer en “lo privado” como importante para construir “lo público”. Trasladándose a lo organizacional, las prácticas y las formas del “adentro” determinarán un “afuera”. La práctica de propuestas feministas como la cooperación, la participación, la diversidad y la sostenibilidad de la vida tendrá un impacto verdadero en nuestra organización y en la sociedad.

Para convertirnos en el referente de los feminismos y ser un contrapeso real en el panorama político feminista, tenemos que ser democráticas, horizontales y contar con el movimiento feminista y los aportes de la academia en su pensamiento más crítico.

 

Documento político

  1. Radicalización democrática y justicia de género

Feminismos como propuestas políticas y teóricas

Vivimos en un contexto de cambio, donde se han producido varias crisis simultáneas, interrelacionadas y mutuamente dependientes: una crisis económica, una crisis de representación, una crisis ecológica, una crisis de derechos, etc. Esta gran crisis compleja ha tenido un impacto mayor en las mujeres y ha ahondado todavía más en las desigualdades ya existentes.

Es necesario un abordaje de la crisis de representación como requisito imprescindible para una respuesta justa y equitativa a la crisis económica. Desde Podemos debemos apostar claramente por la paridad radical y abordarla como un principio fundamental de nuestra identidad política. Para ello debemos elaborar y propiciar mecanismos de paridad que vayan más allá del 60-40 en las listas electorales, superando la misma idea de cuota; debemos aspirar a sistemas que permitan una verdadera participación social, política, cultural, judicial y tecnológica de las mujeres en igualdad de condiciones, propiciando la paridad como principio político y organizativo de mínimos.

Esta aspiración a la democracia radical pasa forzosamente por la búsqueda de la justicia de género. La justicia de género implica el reconocimiento y la defensa de la diversidad sexual y cultural de las mujeres y la garantía de una vida libre de violencias machistas; la reivindicación e implementación de políticas de redistribución, representación y reconocimiento de las mujeres. En la esencia de Podemos está el compromiso por la lucha contra todas las desigualdades y discriminaciones por razón de género/sexo. La lucha contra las violencias machistas debe seguir siendo uno de los ejes fundamentales de todos nuestros programas políticos y de nuestro discurso. Por todo ello, desde Podemos somos plenamente conscientes de que, sin el reconocimiento del legado del movimiento feminista, su actualidad y su empoderamiento, no conseguiremos una verdadera justicia de género.

La memoria histórica debe construirse como un eje de reconocimiento y a la vez de empoderamiento de las políticas feministas y de la vida democrática. El reconocimiento de las conquistas y de las luchas feministas, indiscutiblemente, ha constituido un avance en la democracia, al visibilizar las fuerzas de progreso que se han ido instalando, colectivamente, en las lógicas públicas. Por esa razón apostamos por el reconocimiento de los feminismos como parte de nuestro patrimonio inmaterial, colectivo, enmarcado en nuestros conocimientos, culturas y políticas comunes. Apostamos por unas instituciones y grupos que recojan y hagan suya la memoria de nuestras conquistas de derechos sociales como parte de su gestión y del legado cultural y político de la comunidad que representan. Y de la misma manera, proponemos la enseñanza de tales conquistas de modo transversal en los espacios de Podemos.

Es importante reconocer que nos encontramos en una fase de transición de las reivindicaciones feministas. Éstas parecen haber sido asumidas parcialmente por el discurso capitalista y un sistema masculinizado, con el consecuente peligro de neutralización, cooptación y desactivación. Por otro lado, se han activado las reacciones misóginas con los neomachismos y posmachismos. Existe también el riesgo de conformarnos ante los incipientes avances de la participación institucional femenina que no cambia de por sí, de manera automática, la lógica neoliberal. Es pues esencial que desde Podemos emprendamos esta nueva etapa redefiniendo nuestros objetivos y el lugar que debe ocupar el feminismo en ellos.

Podemos debe convertirse en un referente de la aplicación del principio de radicalización democrática y justicia de género, para ello la participación de las mujeres debe estar garantizada. Estableceremos el compromiso para que, en la creación y renovación de todos los órganos de todas las esferas sociales, políticas, culturales y judiciales las mujeres estemos presentes como mínimo en un 50%.

  1. Descentralización, territorialidad y plurinacionalidad

2.1 Descentralización

Despatriarcalizar es un proceso mediante el cual el ejercicio del poder en Podemos deja de ser jerárquico, androcéntrico y unilateral. Si bien instrumentos para la igualdad de género como la paridad o las listas cremallera son necesarios en determinadas coyunturas, es imperativo incidir también en la estructura que perpetúa y refuerza el patriarcado y la discriminación en la toma de decisiones de nuestro partido. Por esta razón, apostamos por la descentralización de la organización como forma de empoderamiento colectivo de los diferentes territorios e individual de las mujeres y otras subjetividades subalternas e infrarrepresentadas.

La descentralización implica entonces desarrollar espacios para la deliberación y la toma de decisiones entre un mayor número de personas y órganos, reflejándose tanto la diversidad de puntos de vista como la autodeterminación territorial para garantizar una mayor apertura, participación y democracia interna en la organización.

Si entendemos como patriarcado las relaciones de poder desiguales y subordinadas entre hombres y mujeres, y que las discriminaciones pueden darse tanto de forma directa como indirecta, entenderemos a su vez como una formación política no solamente jerárquica, sino también insuficientemente descentralizada, tiene un doble impacto negativo sobre las mujeres.

Los mandatos de género y una insuficiente deconstrucción de los mismos en Podemos, han traído como consecuencia que los liderazgos continúen siendo mayoritariamente masculinos; en consecuencia, las decisiones más importantes las toman los hombres. Las mujeres, al estar mayoritariamente en el trabajo de base, reciben decisiones tomadas doblemente desde lo patriarcal: por una parte, por el secretario general estatal, hombre, y por otra, por el secretario general autonómico, normalmente también hombre.

Por otra parte, se entiende que la óptica feminista supone una subversión del orden preestablecido, por lo que, aun si la estructura fuese que una mujer secretaria general estatal trasladase los privilegios de la Secretaría General a una secretaria general autonómica, tampoco esta orden concordaría con la teoría de los cuidados. De esta forma, la descentralización dentro de cada territorio es un segundo paso fundamental si queremos aterrizar esa herramienta como verdaderamente empoderadora y feminista.

2.2 Territorialidad

La descentralización de Podemos supone reconocer el principio de la territorialidad, esto es, la autonomía de los diferentes territorios del Estado español en sus procesos de deliberación y toma de decisiones. Es fundamental también ahondar en una descentralización dentro de cada territorio, donde se practique la escucha activa a los diferentes órganos (círculos, CCM y CCA) para colectivizar las decisiones y asegurar una verdadera participación democrática.

Es necesario reclamar la presencia de la periferia tanto territorial como discursiva, en lo organizativo y en lo político, para construir una nueva centralidad colectiva, sólo así podremos hacer frente a un pensamiento único y masculinizado. Las relaciones con la organización a nivel estatal deben servir para que los órganos estatales validen, apoyen y reconozcan los liderazgos y las decisiones elegidas por los territorios sin injerencias supraterritoriales.

Siguiendo esta lógica, la gestión de las confluencias y de los liderazgos en las mismas debe decidirse escuchando la opinión de los órganos estatales, pero tomando la decisión desde los diferentes territorios, asegurando una decisión tomada de forma participativa entre las diferentes estructuras territoriales (SG, CCA, CCM, círculos y nuevas estructuras de futuros estatutos).

A pesar del doble impacto positivo que descentralizar Podemos supondría en las mujeres y en las personas excluidas del poder hegemónico, se necesitan itinerarios de empoderamiento y nuevos liderazgos para mujeres y otras subjetividades subalternas infrarrepresentadas.

Por último, pero no menos importante, cabe destacar que la estrategia de descentralización en los territorios tiene su base en el municipalismo. El municipalismo se articula a partir de la capacidad de actuación colectiva en la administración local, es decir, en la participación ciudadana en la toma de decisiones sobre aquellos asuntos y necesidades que afectan a la ciudadanía directamente. Construir comunidades políticas locales en las que nadie quede excluido y todas las voces sean escuchadas es tarea también del municipalismo feminista, pues hace hincapié en las desigualdades, la precariedad y las inercias sociales que invisibilizan e impiden la participación de las mujeres en los asuntos públicos. Un municipalismo con perspectiva de género pone en valor el reconocimiento de mujeres y otros grupos sociales excluidos del poder hegemónico garantizando su representación política.

2.3 Plurinacionalidad

De la lucha feminista aprendemos no solamente que lo que no se nombra no existe, sino la importancia de nombrar bien. No es lo mismo haber muerto que haber sido asesinada, y no es lo mismo violencia conyugal que violencia machista. De la misma forma, conceptos como territorio, región, comunidad o nación tienen connotaciones diferentes.

El Estado español es una realidad plurinacional no reconocida por el Régimen del 78. Esta ausencia de reconocimiento a las diferentes naciones y pueblos que lo configuran los ha relegado a la subalternidad política en un modelo de Estado centralista. De los feminismos también hemos aprendido lo que supone que un sujeto sea constituido como subordinado a otro. El actual reparto de competencias y la forma en la que éstas se configuran en el marco de las comunidades autónomas no es suficiente para afrontar los retos del Estado español.

Debemos avanzar hacia un nuevo modelo de Estado y de partido, el de soberanías basadas en una democracia radical. Entendemos soberanías en el sentido amplio, no sólo territorial sino también individual. No hay soberanía sin derechos, no hay soberanía sin igualdad. Por eso las feministas reivindicamos que los cuerpos son también territorios políticos. Es en este contexto donde las reivindicaciones de la plurinacionalidad y el derecho a decidir y los derechos de las mujeres se entrecruzan: no hay justicia de género sin democracia radical.

Del mismo modo que en un modelo de Estado basado en la plurinacionalidad y la descentralización político-administrativa de los territorios que lo conforman son soberanos y cooperan entre sí, un Podemos descentralizado garantizaría que los territorios fuesen reconocidos en su diversidad y autonomía para llevar a cabo las políticas para las que hemos nacido.

  1. Transversalidad e interseccionalidad de las políticas feministas

Tanto la transversalidad como la interseccionalidad parten de la consideración del feminismo como un enfoque integral y no como un simple tema, por lo que su presencia en todos los ámbitos políticos y sociales es indispensable.

3.1 Transversalidad

Para poder incorporar la perspectiva feminista como un elemento fundamental de todas las políticas en los diferentes ámbitos territoriales es imprescindible no considerarla como una temática sectorial que corresponde a un área concreta de las instituciones y el partido; es necesario que todas las áreas sectoriales asuman de forma efectiva esa mirada feminista, y tengan en cuenta en sus planes y acciones el impacto de género y el objetivo común de combatir la desigualdad por razones de género.

La elaboración de presupuestos con perspectiva de género en todos los niveles institucionales y orgánicos es pues indispensable para subvertir modelos económicos heteropatriarcales, masculinizados y verticales.

La experiencia de gobiernos municipales integrados por Podemos, como el Ayuntamiento de Barcelona, nos da ya una visión de la capacidad transformadora de la aplicación de la perspectiva feminista en todas las políticas y en la elaboración de presupuestos. Queremos reivindicar estas experiencias y su pertinencia, y hacerlas extensibles en todos los niveles de gobierno.

3.2 Interseccionalidad

Reivindicamos además la interseccionalidad como principio político imprescindible para el cambio real. Debemos comprender y afrontar las desigualdades por razón de sexo y género de la mano de otras desigualdades, como las que afectan a las mujeres, grupos de diversidad étnica, mujeres gitanas, colectivos LGTBI, las mujeres rurales, los grupos de edad, los colectivos migrantes, las mujeres con diversidad funcional, las mujeres precarizadas laboralmente, etc. Para que los análisis feministas que fundamentan las políticas públicas sean rigurosos y ofrezcan soluciones eficaces, es necesario comprender el sexismo y el machismo como uno de los ejes fundamentales que, articulado con otros organizadores sociales, hacen de nuestra sociedad una pirámide social profundamente desigualitaria y violenta.

La interseccionalidad propone que la combinación de desigualdades no es sólo una suma, sino que produce experiencias de discriminación y desigualdad únicas y sustancialmente diferentes que deben ser visibilizadas para implementar las condiciones necesarias para combatirlas. Por ejemplo, según datos de la Fundación Cermi Mujeres, un 10% de las mujeres asesinadas por violencia machista eran personas con diversidad funcional. Existe entre este colectivo una mayor vulnerabilidad a situaciones de violencia machista, y sin embargo éste es un hecho invisibilizado en las políticas de prevención y sensibilización.

Una metodología interseccional es indispensable a la hora de comprender la diversidad de mujeres y sus respectivas demandas. Es una herramienta no sólo de análisis sino de práctica y diálogo feminista. Apostamos por tanto por un feminismo interseccional que sea capaz de dar respuesta a las necesidades de la comunidad en su conjunto y a la necesidad de poner los cuidados, que todas y todos necesitamos, en el corazón de la política y las instituciones.

Para ello es necesario comprender que todas las desigualdades señaladas abarcan espacios privados, públicos, locales, regionales y globales, así como ámbitos políticos, económicos, sociales y culturales. Como sabemos, para transformar nuestra cultura política la redistribución económica debe ir de la mano del reconocimiento cultural e identitario de aquellos colectivos históricamente no privilegiados. Por tanto, las políticas feministas deben contemplar la interseccionalidad en todas estas escalas y ámbitos para articular políticas públicas realmente democráticas que devuelvan a la ciudadanía su protagonismo.

3.3 Alianza con otros movimientos sociales y sectores.

Aun siendo conscientes de que las alianzas históricas del feminismo no siempre nos han beneficiado, mantenemos la vocación emancipadora del feminismo y afirmamos, por tanto, que es necesaria la alianza con los movimientos sociales y otros sectores.

3.3.1 Los colectivos LGTBI: alianzas históricas desde luchas comunes

Afirmamos que es necesaria la alianza entre el movimiento por la emancipación de las mujeres y el del colectivo LGTBI en su lucha por la igualdad de género y la no discriminación. Si entendemos el género en un sentido amplio, esto es, no sólo como la desigualdad estructural entre mujeres y hombres que causa el patriarcado, sino también como un dispositivo de poder que controla y establece la sexualidad y el género normativos, concluiremos que la lesbofobia, la homofobia, la transfobia o la bifobia son también formas de sexismo que afectan tanto a las personas LGTBI como al conjunto de la sociedad, y que tienen por objeto reproducir socialmente las diferencias entre mujeres y hombres.

Este enfoque interseccional plantea establecer puentes entre movimientos que, pese a compartir un mismo origen (el heteropatriarcado) en sus luchas emancipatorias, muchas veces han divergido en sus objetivos y reivindicaciones. Creemos que la inclusión de la perspectiva de género es esencial dentro de un colectivo LGTBI radicalmente heterogéneo y en plena efervescencia de nuevas subjetividades disidentes, puesto que las más de las veces las mujeres LGTBI han sido relegadas e invisibilizadas tanto en las demandas como en los logros del colectivo. Del mismo modo, es, sin duda, positivo ampliar y complejizar la mirada feminista respecto a la desigualdad con los ejes de la diversidad sexual y de género que aportan mujeres y otras personas LGTBI.

Las reivindicaciones feministas por el derecho al propio cuerpo y sobre derechos sexuales y reproductivos se entrecruzan ahora con la autodeterminación del género de las personas trans, del mismo modo que a la histórica alienación de las mujeres respecto a sus cuerpos le corresponde en este momento la patologización de la identidad de género sentida. Es evidente, por tanto, la necesidad de compartir las luchas que oprimen a mujeres y personas trans.

Asimismo, interseccionar el feminismo con la diversidad sexual y de género es básico en el ámbito educativo para evitar situaciones de acoso o bullying. Comprometerse con la coeducación, con el reconocimiento de la diversidad afectivo-sexual de la comunidad escolar y de la diversidad familiar es la única manera de alcanzar la igualdad de género y la no discriminación. Por último, garantizar la seguridad de las mujeres y de las personas LGTBI y erradicar las violencias y las discriminaciones que padecen ha de ser una prioridad en la agenda política que debemos impulsar conjuntamente.

3.3.2 Hombres aliados con los feminismos

La inclusión de los hombres por la igualdad como parte del trabajo y diálogo político feminista

Los feminismos necesitan el cambio de los hombres para poder conseguir sus objetivos de una sociedad más igualitaria, equitativa y libre de violencias machistas. Por tanto, partimos de que no hay futuro compartido sin que los hombres se impliquen en el diseño y construcción de la sociedad igualitaria que proponen los feminismos.

Para lograr que éstos abandonen sus privilegios es importante que los identifiquen y vean las consecuencias que éstos tienen sobre quienes los padecen (mujeres y hombres que no se ajustan al modelo hegemónico). Los hombres que participan en Podemos, especialmente si tienen responsabilidades públicas, tienen que formarse en el ejercicio de unas masculinidades contrahegemónicas, que cuestionen los privilegios, rompan el silencio cómplice con las violencias machistas y sirvan de ejemplo de cómo asumir personal y colectivamente una ética feminista dentro y fuera del partido.

Por otra parte Podemos debe comprometerse públicamente con el desarrollo políticas de género dirigidas a hombres que tengan en cuenta las resistencias de su posición dominante, la necesidad de deconstruir los modelos hegemónicos de masculinidad, tradicionales y nuevos, y los costes que se derivan del mantenimiento de sus privilegios. Estas políticas de género dirigidas a hombres deben desarrollarse especialmente en el terreno de la lucha contra las violencias machistas, donde el cambio de los hombres es urgente y decisivo para acabar con esta lacra.

  1. Economía feminista, sostenibilidad de la vida

La economía feminista es otra forma de ver y entender la economía y la sociedad, basada en la idea de la existencia de una economía que sólo tiene en cuenta al mercado y no atiende a todo el trabajo invisibilizado de cuidados, afectos e higiene que sostiene nuestro sistema de producción y, sobre todo, nuestras vidas cotidianas. Desde esta economía feminista pretendemos ir hacia una economía que tenga como eje central la sostenibilidad de la vida de las personas: vidas dignas de ser vividas.

Así, desde esta nueva mirada, el objetivo del funcionamiento económico no es la reproducción del beneficio capitalista sino la reproducción de la vida.

El sistema económico actual es capitalista y patriarcal: el capitalismo ha sabido aprovechar el patriarcado. Así, desde la economía feminista defendemos la necesidad de una transición que debe basarse en la reorganización de los tiempos y los trabajos de forma más equitativa, y en organizar consumo y producción de una forma diferente, más horizontal; como base de todo estaría el cuestionamiento del sistema capitalista y el orden patriarcal.

Desde los movimientos de izquierda no se ha tenido en cuenta ni la economía del cuidado, ni la ecológica; existe una necesidad de que todas estas cuestiones sean atendidas para conseguir una verdadera sostenibilidad de la vida, la convivencia en un mundo mejor para todos y todas y un verdadero cambio de paradigma social.

Ahora es el momento de que, en el marco de nuestra propuesta política de verdadero cambio social, incluyamos la perspectiva de la economía feminista y de los cuidados tanto en nuestra organización interna como en nuestros programas políticos y acciones de gobierno, como una verdadera apuesta por el cambio del sistema capitalista y patriarcal.

4.1 Economía del cuidado

Queremos crear una nueva noción de economía y trabajo, pues en la concepción actual sólo se atiende a las cuestiones relacionadas con los procesos mercantiles y no se tiene en cuenta que existe otro gran ámbito de actividad económica como son los hogares.

El trabajo realizado en los hogares es de vital importancia para el desarrollo del sistema económico y del bienestar, por la enorme cantidad de actividad económica que en ellos se produce y porque sin las labores que se desarrollan en ellos todo el sistema se desmantelaría. Así, esta tarea de vital importancia no es desempeñada por los estados o las empresas, sino por los hogares.

Por ello, un punto clave para la transformación del sistema económico es la concienciación de la importancia de estas tareas, realizadas como norma general por las mujeres, y que normalmente se dejan al margen a la hora de estudiar las cuestiones económicas. Defendemos la importancia de los hogares como unidad de análisis básica para entender la economía y la emancipación social.

También cuestionamos la división sexual del trabajo, que lleva inherente una determinada organización social del cuidado que provoca desigualdad de acceso a los recursos para las mujeres.

4.2 Lucha contra la precariedad y la discriminación en la economía

A pesar de muchos discursos actuales que anuncian el fin de la crisis, sabemos que ésta aún perdura para la mayoría de la ciudadanía. Y, además, nos parece poco adecuado mostrar sólo los efectos de la crisis económica y financiera. Estamos inmersas en una crisis múltiple: de los cuidados, de sostenibilidad y ambiental, humanitaria y también de representación y de modelo político.

Desde la mirada de la economía feminista, también se visibilizan todas las actividades humanas que, sean remuneradas o no, se encuentran en la actualidad enmarcadas en contextos de precariedad.

Las personas y la vida plena sin desigualdades de género son lo que el feminismo y la economía feminista ponen en el centro de su acción, y son también los elementos que la precariedad desestabiliza. Por otra parte, reivindicamos una mayor participación económica de las mujeres, acabando con los mecanismos de discriminación en el mercado laboral. También reclamamos nuevas formas de representación de los trabajos que no sólo deben estar vinculadas a los trabajos remunerados.

Apostamos, pues, por rechazar la mercantilización de nuestras vidas, situando a las personas en el centro de la acción política; por una reorganización de los trabajos y los tiempos con una perspectiva no mercantilista; por una educación cuyo objetivo sea la corresponsabilidad de los hombres en las tareas domésticas y de cuidados; por la responsabilidad del Estado y de la Administración pública para acabar con la precariedad del trabajo, tanto el remunerado como el de cuidados, y con la precariedad de las vidas; y por que sea el Estado quien garantice la universalidad de los servicios de cuidados y de los pilares del estado de bienestar. No podemos hacer frente a más recortes austericidas en los servicios, en las políticas de igualdad o contra las violencias machistas, ni tampoco en las de dependencia, sanidad o educación.

Para ello, proponemos medidas programáticas esenciales: exigimos la universalidad y gratuidad de la educación pública de 0-3; permisos parentales por nacimiento y adopción iguales para padres y madres e intransferibles; renta universal garantizada; una subida del salario mínimo interprofesional; inspecciones laborales con perspectiva de género; el establecimiento de políticas de sanciones reales para empresas que discriminen por razón de género y que no cumplan con la legislación vigente; la garantía por parte del Estado de los plenos derechos laborales y sociales de las trabajadoras a través de la regulación específica y efectiva de su trabajo; y un plan de choque contra la feminización de la pobreza y la precariedad.

Reivindicamos el cumplimiento de una serie de medidas en el ámbito laboral, como la paridad en los puestos de decisión y consejos de administración, la eliminación de la brecha salarial, la lucha contra la segregación horizontal, la prevención efectiva del acoso sexual y por razón de sexo a través de planes específicos y los planes de igualdad en las empresas.

Consideramos imprescindible, para el cumplimiento de todos estos objetivos, el establecimiento de nuevas formas de relaciones socioeconómicas. Es esencial dar apoyo al ámbito comunitario de socialización de los cuidados; a las iniciativas de redes, apoyo mutuo, solidaridad y vecindad; y a las actividades de mujeres en movimiento que ponen en el centro la colectividad, como los espacios de cuidado y crianza compartida, comedores colectivos, etc. También es fundamental el apoyo a la autoorganización de las mujeres a partir del asociacionismo feminista más allá de los sindicatos de clase, a nuevos modelos de representación de las necesidades y los derechos vinculados a los trabajos domésticos y de cuidados, así como a las nuevas formas de empoderamiento lideradas por las mismas mujeres.

Documento Organizativo

  1. Democracia feminista

La democracia paritaria de mínimos como principio político, organizativo y ético en todos los espacios de la organización

La democracia paritaria de mínimos como propuesta de redefinición del espacio público representativo nos obliga a ir más allá de la representación para llegar a todos los espacios donde se debe introducir y se participa en la organización.

Esa redefinición consiste en equiparar la participación de mujeres y hombres, hacer presente lo ausente haciendo valer sus intereses, lo que implica que estén “las mujeres” al menos representadas en un 50% y también identificar y actuar a favor de intereses feministas.

Apostar por la paridad implica desarrollar herramientas concretas y una cotidianidad que no expulse paulatinamente a las mujeres del ejercicio de la política. Es imprescindible analizar la participación política en función del género y fomentar que las mujeres roten con la misma frecuencia que los hombres, evitando así que la inestabilidad de la participación femenina se convierta en un impedimento para el ejercicio del poder y la consolidación de liderazgos femeninos. El reconocimiento a la experiencia, la visibilización y apoyo explícito a las mujeres feministas son mecanismos imprescindibles para evitar una desigualdad de facto en las estructuras del partido más allá de la paridad como propuesta de mínimos.

La finalidad de estas propuestas es el logro de la participación conjunta, equilibrada y representativa entre mujeres y hombres en el proceso de organización, actuación, deliberación, decisión y visibilidad política en Podemos. En este sentido, se tendrá especial cautela con que la representatividad legítima de las mujeres responda, igualmente, a su diversidad dentro del partido.

1.1. Paridad en las listas

  1. Se establecerá una cuota mínima del 50% de mujeres en listas. En las listas de primarias la cremallera se abrirá en tramos de 5 a favor de las mujeres. En todos los órganos de Podemos, y otros equipos, las listas serán del 50-50%. No se introducirá corrección de género si perjudica a las mujeres.

En las confluencias con otros partidos las listas serán paritarias y tendrán en cuenta criterios demoscópicos.

  1. Se fomentará la igualdad de oportunidades mediante la aleatoriedad en el orden de presentación no sólo de las listas en la web sino también de los candidatos y candidatas dentro de las mismas.

 

  1. Las cabezas de lista, en su conjunto, deben cumplir criterios de paridad tanto en elecciones estatales como en las autonómicas o municipales, tanto si se presenta Podemos como único partido como si establece coalición con otros partidos políticos. Esto exigirá una contabilización total de las propuestas de cabezas de lista para introducir la corrección de género, siempre que no perjudique a las mujeres.

1.2. Paridad horizontal

En estos años de experiencia política e institucional de Podemos se está viendo lo difícil que resulta que las mujeres ocupen paritariamente el poder público, desde abajo hasta arriba de la organización. Las mujeres pueden incluirse en procesos de participación desde abajo y encontrar espacios de invisibilidad de sus propuestas. De igual modo, su participación en las instituciones y comisiones, en ocasiones, se convierte en excepcional si hablamos de ser internamente elegidas para portavocías o comisiones de negociación. Es necesaria una corrección de género.

Es imprescindible convertir la participación y la paridad en un principio de legitimidad de toda iniciativa de revitalización y regeneración democrática interna, y hacer un esfuerzo consciente por contrarrestar el poder de la inercia –y la inercia del poder.

Por ello, la democracia paritaria será respetada en todos los espacios y procesos de toma de decisiones de la organización.

Con ello se propone evitar la segregación horizontal tanto en las comisiones temáticas o por áreas, promoviendo la representación de las mujeres del 50% como mínimo en: comisiones y áreas tradicionalmente masculinas (evitando así reproducir estereotipos de género), portavocías, equipos de negociación política con otros partidos y en todas las comisiones de contratación de personal de apoyo o participante de equipos técnicos en las instituciones.

1.3. Paridad en los actos y en la visibilidad del partido

Mujeres y hombres deben participar en todos los tramos de la vida política de forma paritaria (50% como mínimo para las mujeres), entendiendo por tales: actos de campaña electoral, mítines, comunicación en prensa y cualquiera de los actos y actuaciones del partido, organización o gestión de redes, colaboración creativa en campañas electorales, confluencias, etc. La paridad en este caso se contemplaría como principio de mínimos.

1.4. Contrataciones

Las contrataciones se regirán por el estatuto de las y los trabajadores como mínimo, y los convenios ad hoc; no existen relaciones especiales en el caso de Podemos.

La contratación de personal se regirá por los principios de igualdad, mérito y capacidad, y se someterá a los estándares de transparencia.

Se elaborarán protocolos transparentes de contratación de personal con liberación, personal técnico y asesorías para evitar redes clientelares, y donde se tengan en cuenta criterios de capacidad, formación y género.

Las contrataciones de personal en el partido han de respetar igualmente la paridad del 50-50% mínimo para mujeres.

Las contrataciones en las instituciones donde Podemos tenga representación (grupos parlamentarios, grupos municipales, personas asesoras) deberán llevarse a cabo con criterios de género e igualmente las mujeres conformarán como mínimo el 50%.

En el caso en que tan solo haya una contratación de un puesto de trabajo, se velará por integrar criterios de género en la selección.

Los equipos encargados de las contrataciones serán paritarios y las mujeres conformarán como mínimo el 50%.

A las secretarías de feminismos les corresponde velar por los criterios paritarios en las contrataciones.

1.5. Liderazgos plurales, corales, paritarios y dialogantes

Entendemos el liderazgo como un producto colectivo de una actividad organizativa, como el grupo de personas que llevan adelante el propósito de la organización, por tanto, es más importante que la contribución de un líder concreto. Ese carácter colectivo implica que no sea importante quién ocupa el cargo de “líder” y permite no crear una dependencia excesiva respecto de los líderes. También resulta más efectivo para abordar los diferentes retos que se derivan del contexto complejo de nuestra sociedad. Además, el liderazgo compartido es idóneo para cubrir roles y voces diversas, tendiendo a ser más dialogantes y cumplir con la democracia paritaria.

  1. Serán imperativas las portavocías mixtas en todos los órganos en los que haya portavoz.
  2. La Secretaría General y/o cualquier órgano de carácter unipersonal debe transformarse en un órgano colegiado y paritario.

1.6. Participación política sostenible.

Para la plena participación de las mujeres en política es necesario despatriarcalizar los espacios de participación política. Se trata de espacios que han sido construidos desde una lógica androcéntrica, ya que han sido reservados exclusivamente a los hombres y en los que la posterior incorporación de las mujeres ha sido progresiva e intentando adaptarse a una estructura muy patriarcal.

Una de las consecuencias es la expulsión mayoritariamente de las mujeres y de algunos hombres de los espacios políticos por ser insostenibles con la conciliación de la vida personal, laboral y familiar y, en general, con los tiempos de vida de las mujeres de todas las generaciones; pero también por las lógicas de competición por el poder y la violencia en forma de micromachismos que restringen y violentan reiteradamente el poder personal y la autonomía de las mujeres.

Podemos se debería convertir en un referente de propuestas políticas que fomenten la corresponsabilidad social, tal como “los permisos de maternidad y paternidad iguales e intransferibles” y otros, pero también en un referente a través de las prácticas y las formas del “adentro” que determinarán un “afuera”.

Se instará a la Secretaría de Organización a la construcción y respeto de los espacios y tiempos formales y que tengan en cuenta las tareas de cuidados y responsabilidades de las personas que participan con el objetivo de que las decisiones sean verdaderamente participativas y descentralizadas.

Se velará para que la estructura organizativa y la participación en ella no esté basada en un hiperactivismo presencial y telemático (Telegram), dificultando la participación de las personas que tienen que conciliar. En cuanto al ámbito de participación telemática, tan presente y útil en esta organización política, no sólo se tendrá particularmente en cuenta la brecha digital entre mujeres y hombres, entre generaciones y entre grupos sociales, sino que se procurará poner cuantos medios sean necesarios para hacer inclusivos y participativos los procesos propositivos y deliberativos.

A través de planes de despatriarcalización se propondrán medidas para ir cambiando las inercias instauradas según las cuales para participar en política hay que tener dedicación exclusiva.

Se establecerán partidas presupuestarias específicas para:

  1. Servicio de ludotecas en actos, asambleas, encuentros, etc.
  2. Accesibilidad en los actos, asambleas, encuentros, etc.

 

Ambas partidas presupuestarias dependerán de la Secretaría de Organización.

La Secretaría de Feminismos elaborará un protocolo para reuniones y asambleas para que sean compatibles con la vida personal y familiar; la Secretaría de Organización velará por el cumplimiento del mismo.

Todos los espacios y sedes dispondrán de un espacio para menores.

Se fomentarán y facilitarán las herramientas telemáticas necesarias y la formación para su utilización, para el voto telemático, la toma de decisiones, streaming, participación online, etc.

  1. Círculo de Podemos Feminismos Estatal

Podemos tiene que estar en cada territorio muy cerca del movimiento feminista de manera que seamos parte del mismo, sin suplantarlo, pero a su lado y llevando sus demandas a las instituciones. No es posible nuestra construcción al margen del movimiento feminista.

  1. El Círculo de Feminismos Estatal se organizará a través de equipos de trabajo para el desarrollo de sus encuentros, actividades de formación y activismo feminista. Dispondrá de recursos económicos pertenecientes a la Secretaría de Feminismos Estatal para cumplir sus objetivos.
  2. El Círculo será promotor y partícipe de espacios de debate en todos los territorios, sobre sus diversas realidades, siempre dentro del marco de la problemática feminista y de su introducción en la agenda general del partido especialmente en la Secretaría de Feminismos Estatal.
  3. El Círculo organizará dos encuentros anuales de círculos sectoriales de Podemos Feminismos y feministas de la organización; uno de ellos se centrará en el debate político interno y el otro será un foro social abierto a la ciudadanía.
  4. El Círculo será la correa de transmisión de las demandas del movimiento feminista, siendo parte activa en las plataformas, asambleas y redes feministas.
  5. Será competencia del Círculo la organización de actos en campaña electoral, centrados especialmente en promover y visibilizar las candidaturas de mujeres feministas.
  6. Será función del Círculo difundir el trabajo de los círculos de feminismos de todos los territorios y visibilizar el trabajo de las feministas dentro del partido, desde el ámbito municipal al estatal, utilizando sus propias redes y su página web.
  7. El Círculo participará en los equipos de trabajo que promueva la Secretaría de Feminismos Estatal a través de los enlaces elegidos para tal efecto.

El Círculo elegirá en asamblea tres personas que con carácter rotativo formarán parte de la Secretaría de Feminismos Estatal, así como de la Intersectorial Feminista. Todas las decisiones que tengan que ver con su campo de actuación (despatriarcalizar la organización, propuestas políticas institucionales, análisis del impacto de género, etc.) deberán serle consultadas y debatidas.

El Círculo de Feminismos Estatal tiene que preservar su carácter independiente y autónomo, ya que ésta es la mejor garantía para el control y evaluación de los órganos y de los cargos públicos de Podemos, vigilando la corrupción y la opacidad, y velando por la participación y las garantías de todos los procesos.

  1. Creación de la Secretaría de Feminismos Interseccional

La Secretaría de Feminismos Interseccional formará parte del Consejo de Coordinación y/o cualquier espacio orgánico de toma de decisiones. La Secretaría de Feminismos Interseccional no estará adscrita a ninguna área en concreto, pero trabajará coordinada con el resto de las áreas desde una perspectiva transversal y de género. Podrá revisar cualquier proyecto, documento o campaña para velar por la transversalidad de género.

La Secretaría contará con los recursos económicos y humanos suficientes para llevar a cabo la transversalidad y la interseccionalidad en toda la organización. Para ello se establecerá una partida presupuestaria mínima y adecuada (un 15% del presupuesto anual del CCE) teniendo en cuenta sus desempeños hacia dentro y fuera del partido.

La Secretaría estaría compuesta por 3 áreas:

  1. políticas feministas
  2. organización feminista
  3. interseccionalidad y transversalidad feministas

 

La Secretaría estará formada por:

  1. una responsable general de la Secretaría elegida por el CCE
  2. todas/os las/los secretarias de Feminismos y LGTBI de los consejos ciudadanos
    Autonómicos
  3. portavocías del Círculo Estatal de Feminismos elegidas democráticamente en asamblea

La Secretaría de Feminismos Interseccional tendrá entre sus funciones:

  1. Generar transversalidad y centralidad feminista tanto en el discurso político como hacia dentro de la organización, a través de la elaboración e implementación de políticas feministas.
  2. Despatriarcalizar la organización.
  3. Vehicular los instrumentos necesarios para velar por el respeto de la democracia feminista.
  4. Elaborar y poner en marcha diagnósticos, planes y protocolos necesarios para la transversalización de género y la incorporación de una ética feminista en los principios relacionales de las personas que participan en la organización, evitando cualquier tipo de maltrato o violencias machistas: protocolo sobre acoso sexual y sexista; diagnóstico de la participación de las mujeres en cada nivel organizativo; plan de conciliación y usos del tiempo de la vida personal, laboral y familiar; plan de formación en género con metodología feminista; plan de despatriarcalización de la organización; y datos desagregados por sexo.
  5. Analizar el impacto de género de las políticas de Podemos hacia dentro y fuera de la organización.
  6. Mantener el contacto fluido y el diálogo político con los colectivos sociales feministas y vinculados a la igualdad, así como respetar la autonomía política de los mismos en todos los procesos de participación ciudadana abiertos desde la Secretaría.
  7. Implementar competencias propias en materia de formación en feminismos, diversidad e igualdad tanto en círculos como especialmente en el Consejo Ciudadano Estatal y la Comisión de Garantías. En el caso de los órganos y las portavocías, esta formación debe ser de obligada recepción.
  8. Contratar los recursos humanos necesarios para llevar a cabo las tareas propias y cumplir con sus funciones. Cabe destacar que sería recomendable que las personas contratadas por la Secretaría tuvieran formación y experiencia política en el ámbito feminista, de la misma manera que se comprende que otras áreas y secretarías deben estar cubiertas por personas con conocimientos y experiencia en sus respectivas temáticas (finanzas, ecologismo o estrategia discursiva).
  9. Visibilizar y apoyar al Círculo de Feminismos Estatal en su trabajo, manteniendo su independencia y autonomía.
  10. Cooperación Intersectorial Feminista

Apostamos por la diversidad feminista por su carácter innovador y profundamente aglutinador y no queremos hegemonizar una sola perspectiva feminista.

Podemos tiene que construir identidad feminista al interior para lograr mirarnos desde la sororidad y empoderarnos. Esto sólo se hace contando con las feministas, los círculos feministas de cada lugar y el Círculo de Feminismos Estatal, construyendo una secretaría de feminismos estatal y autonómicas horizontales que ayuden a crear identidad y comunidad feministas.

Esto implica que la labor de los feminismos dentro de Podemos sea la coordinación y la generación de sinergias entre sus actividades cotidianas, autónomas o autogestionadas, inscritas en sus realidades socioculturales propias, con aquellas políticas institucionales y sociales de una organización que se reconoce como partícipe de los movimientos emancipadores feministas.

La intersectorial debe ser un espacio orgánico de encuentro, de relaciones estables que permita el debate, la reflexión y la construcción conjunta y un posicionamiento y discurso feminista propios hacia la sociedad. Este posicionamiento y discurso propios en todas las áreas, ámbitos o sectores que le compete deben ser construidos desde todos los feminismos de Podemos, y de abajo a arriba, ya que es la única manera de convertirnos en un referente del feminismo.

4.1. Desarrollo teórico de la Cooperación Intersectorial Feminista

La Secretaría de Feminismos y el Círculo de Feminismos Estatal propiciarán este proceso de comunicación y cooperación para definir los perfiles de las reivindicaciones comunes de carácter general, el fomento horizontal de debates interterritoriales, la puesta en común de las buenas prácticas, etc.

La Cooperación Intersectorial Feminista debe fomentar la participación de todos los ámbitos activos en los campos de la emancipación feminista integrados en Podemos, y estará dotada de los medios necesarios para el desarrollo de su actividad. La participación debe fundamentarse en los principios de operatividad, representatividad, sorteo y rotación, consenso, cooperación y autonomía.

Estará formada por:

  1. Secretaria de Feminismos
  2. Secretarias/os autonómicas de Feminismos.
  3. Círculo de Feminismos Estatal
  4. Concejal/as de Feminismos
  5. Diputadas/os autonómicas y estatales que lleven los temas de igualdad en los parlamentos
  6. Senadoras/es que lleven los temas de igualdad en el Senado

El reglamento interno de la Cooperación Intersectorial Feminista será elaborado por una comisión mixta compuesta por tres personas del Círculo de Feminismos Estatal, dos secretarias autonómicas y la secretaria estatal de Feminismos o la persona que ella designe para ello. Este equipo presentará en el plazo de dos meses desde su constitución un borrador de reglamento. La propuesta será presentada en el espacio de Plaza Podemos para su debate y presentación de enmiendas. Tras este plazo el equipo redactor sintetizará las enmiendas y propuestas que entienda oportunas y el documento será presentado ante el Consejo Ciudadano Estatal para su aprobación. Con el objetivo de asegurar la mayor proporcionalidad y representatividad deberán establecerse criterios de corrección por censos en los procesos de sorteo y rotación.

Entre las funciones de la Cooperación Intersectorial Feminista estarán:

  1. Hacer un trabajo colaborativo y horizontal estableciendo sinergias de comunicación y coordinación para el trabajo institucional, organizativo y de activismo feminista.
  2. Evaluar de los compromisos y políticas de género llevadas a cabo en la organización.
  3. Proveer de contenido y orientaciones técnicas y políticas al trabajo político e institucional mediante estrategias, iniciativas y programas, a través de conocimientos específicos y especializados sobre el funcionamiento y las características de instituciones y agentes sociales relacionados con su ámbito sectorial.
  4. Analizar todos los programas electorales, políticas públicas y funcionamiento interno de Podemos y proponer modificaciones y aportaciones que empujen a la construcción de políticas igualitarias e inclusivas.
  5. Recoger debates políticos internos promovidos por el Círculo de Podemos Feminismos Estatal, para la construcción de los feminismos en Podemos y traducirlos en propuestas políticas para las secretarías de feminismos.
  6. Crear y mantener una plataforma virtual que actúe de altavoz de todas las actividades y avances feministas del partido, desde los círculos, municipios, secretarías, parlamentos, Congreso y Senado.
  7. Transversalidad

Debe establecerse la obligatoriedad de que los proyectos Impulsa, Hacemos y Vamos o cualquier otro que se ponga en marcha cumplan rigurosamente la perspectiva de género.

Es necesario también priorizar los proyectos feministas en el programa Impulsa, Hacemos o Vamos o cualquier otro que se implemente como medida de acción positiva.

Se establecerá la obligatoriedad de que en los grupos parlamentarios exista una persona contratada con formación jurídica y política adecuada para analizar todas las propuestas, cambios legislativos y presupuestos con perspectiva feminista y de género.

En el equipo de redes y comunicación del partido también habrá una persona contratada con conocimiento y trayectoria feminista.

La Secretaría de Feminismos en colaboración con el Círculo de Feminismos Estatal elaborará e implementará un protocolo para comunicación y redes feminista que contenga: campañas feministas periódicas para incrementar la participación de mujeres en el partido, campañas para visibilizar a las mujeres anónimas de la organización así como a las lideresas, planificación de campañas para la denuncia y visibilización de las problemáticas de género y establecimiento de un calendario de fechas relevantes LGTBI y feminista.

Cualquier grupo de trabajo en cualquier secretaría, área del partido, grupo parlamentario o del Senado debería estar integrado por una persona con conocimiento y trayectoria feminista para aplicar la transversalidad. Para ello será importante la creación del banco de talentos de personas con conocimiento y trayectoria feminista, y se trabajará estrechamente con la Secretaría de Feminismos y el Círculo de Feminismos Estatal.

La formación en género será un requisito que puntúe en positivo en todos los procesos de selección de personal de la organización.

5.1. Conocimiento y trayectoria feminista y transversal

Se implementarán planes integrales de formación en Política Feminista con metodología feminista.

Se formará a todos los cargos con responsabilidad interna y/o institucional, con especial atención al conocimiento y trayectoria feminista de las personas que compongan los consejos ciudadanos y comisiones de garantías democráticas.

5.2. Lenguaje inclusivo

Se creará un protocolo vinculante sobre lenguaje y comunicación inclusiva en redes, documentación, notas de prensa y discursos en las portavocías. Se usará lenguaje inclusivo en toda la documentación oficial generada por el partido (argumentarios, redes, propuestas legislativas, publicidad, etc.), así como en las declaraciones emitidas por cualquier persona en nombre del partido.

Este Documento Ruta Morada pretende ser el camino a recorrer por nuestra organización para convertirse en una fuerza feminista ineludible para el cambio político y la transformación real que necesita nuestra sociedad.

5.3 Protocolo en caso de violencias machistas

Se generará un protocolo interno ante cualquier tipo de violencia machista dentro del partido. Se realizará un informe por expertas en género que tendrá que ser tenido en cuenta por la Comisión de Garantías para tomar su decisión, debiendo motivar esta última aquellos casos en que su resolución no coincida con el informe mencionado desde una perspectiva de género.

Este Documento Ruta Morada pretende ser el camino a recorrer por nuestra organización para convertirse en una fuerza feminista ineludible para el cambio político y la transformación real que necesita nuestra sociedad.

Círculo Sectorial Estatal Podemos Feminismos, 18 de enero 2017

 

 

Equipo de personas que participaron en la elaboración del documento RUTA MORADA

  • Clorinda Ivonne Tejada Chauca
  • Cristina Cabedo Laborda
  • Elena Tarifa Herrero
  • Hilario Sáez Méndez
  • Inés Morales Perrín
  • Isabel Muñoz Fernández
  • Jesús Ortiz López
  • Laura Perez Castaño
  • M Inmaculada Ramos Pizarro
  • Mar García Puig
  • Marta Diaz Marcos
  • Rocío Medina Martín
  • Victoria Robles Sanjuán

    ruta.morada@podemosfeminismos.info

  • Valentina Dur

    La situacion de las mujeres en nuestro pais es desesperante. Especialmente las mujeres que asumen la crianza en solitario. Sus recursos economicos casi inexistentes les situan desde hace tiempo, por debejo de los umbrales de pobreza. Muchas sobreviven por la solidaridad familiar, de otras mujeres. Abordar estas situaciones debe ser prioridad para PODEMOS.

    Es una situacion invisibilizada, y esta invisibilizacion, esta relacionada con la subrepresentacion de las mujeres en el mercado de trabajo remunerado y la escasisima participacion politica.

    Creo que PODEMOS debe buscar la formuila para la politizacion masiva de las mujeres, como se hace en muchos paises americanos, que organizan campañas en los pueblospara incentivar el empoderamiento politico de ltodas las mujeres. No es facil, pero si algo tiene PODEMOS, es, son expertas en educacion y ciencias sociales, asi que yo pediria, que se pusieran expertas y recursos tecnicos para hacer posible esa politizacion, que tiene que ver con el objetivo de descentralizacion.

    La asignacion de esos recursos humnos y tecnicos se inscribe en el objetivo de transversalidad.

    Tambien seria importante incluir en los procesos de capacitacion politica, tecnicas de comunicacion, escucha y resolucion de conflictos, porque, aunque seamos mujeres, asumimos los roles jerarquicos en demasiadas ocasiones cuando se nos otorga el poder por mecanismos “patriarcales”

    Lamewntablemente todas las podemitas hemos escuchado en demasiadas ocasiones, actitudes totalitarias y excluyentes de algunas compañeras con cargos.

    Las normas y los protocolos de comunicacion e informacion deben ser respetadas para evitar arbitrariedades de grupos formales o no, con demasiado sentimiento de infabilidad. Nadie en PODEMOS deberia poder saltarse un proticolo, porque los protocolos garantizan los derechos y la igualdad de cada integrante.

    Por ultimo, me encantaria participar activamente en el circulo de feminismos.

    Muchas gracias a quienes habeis elaborado el documento por vuestro esfuerzo.

    Saludos

  • Pingback: Documento “Ruta Morada” | josetxualgorta()